El monoï sirve principalmente para activar el bronceado, proteger el cabello, realzar su brillo y suavidad. Pero sobre todo, el monoï es utilizado tradicionalmente para los masajes corporales gracias a sus increíbles principios activos y propiedades relajantes.
El Monoï de Tahiti reproduce el manto hidro-lipídico natural de la piel. Su alta concentración en ingredientes activos; hidratantes, nutritivos y suavizantes lo hacen un ideal tratamiento para la piel seca y dañada.
Vuelve más elástica la piel y tiene una gran capacidad para retener la humedad, evitando que la piel y los labios queden secos y deshidratados. La hidratación de las capas superficiales de la piel es progresiva y duradera. Su efecto permanece entre cuatro y seis horas después de la aplicación.
Cuidados del cuerpo : Algunas gotas en el baño, neutralizan el agua calcaria, la perfuman y dejan una ligera capa protectora en la superficie de la piel. Como masaje, sobre todo el cuerpo, hidrata la piel, la nutre y la suaviza dándole un aspecto satinado.
Aplicado como mascarrilla sobre el cabello , el aceite envuelve las fibras capilares y evita que se rompan o se sequen. Tiene efecto reparador en los cabellos deshidratados, dejándolos brillantes, suaves y fáciles de peinar.
También es un excelente aceite para masajes por sus magníficas propiedades relajantes.
Aplicación: Se utiliza diariamente como un aceite corporal para mantener la piel suave y cuidada. En el cabello se aplica en las puntas y cuero cabelludo para dar brillo y regenerar el cabello seco o estropeado.
En la playa, se aplica sobre el cabello como protección frente a los daños producidos por el sol, el mar y el viento. Como aceite solar tiene propiedades calmantes y refrescantes, prolonga el bronceado y deja sensación de bienestar.


